martes, 20 de enero de 2009

Un proyecto con vocación colectiva

Para quienes no habéis pasado aún por el sitio, os comento que si accedeis a la carpeta "Público", que véis situada a la izquierda de este blog, os encontraréis con el fichero en formato pdf de la revista "ZoomBelia"; así como un fichero MP3 que contiene una grabación que hice hace algún tiempo, y en la cual recojo la introducción que hizo Julio Cortázar en su libro "Los autonautas de las cosmopistas"; obra compartida con la que fuera su mujer Carol Dumlop. En cuanto disponga del tiempo y el ánimo necesarios, abordaré el siguiente número de esta revista literaria de carácter experimental en un blog, y que nace con una clara voluntad de participación colectiva; es decir, abierta a cuantos querais participar en ella enviándome vuestras aportaciones, o bien las referidas a escritores consagrados; ya sabéis: versos, ensayos, apuntes literarios, cuentos, etc. ¡Animaos! El que este apartado crezca y pueda servir de modesto escaparate para escritore/as inéditos, depende en gran parte de ti. Mi dirección de correo es: anmersa@telefonica.net

jueves, 15 de enero de 2009

QUÍMICA CON MI CANON

Hola gente. Aquí os dejo dos imágenes que dan una idea de lo que puede llegar a ser la técnica HDR en fotografía. Desde que comencé a hablar (algunas secciones más abajo) de estas fotografías, no he dejado de buscar los mejores resultados posibles. Creo que estas dos fotos son las mejores que he conseguido hasta ahora. Con algo (o mucha) de imaginación podríamos decir que hasta el Retiro de Madrid cobra tintes de pequeño Taj Mahal. Creo que no me equivocaba cuando hablaba de las fascinantes sugerencias que producen las HDR. Estas las hice al día siguiente de la famosa nevada en Madrid, cuando la capital del reino se llenó de "friquis" tirando fotos; yo entre ellos :) Una de ellas me ha quedado muy aparente como fondo de escritorio en mi computadora. Espero que os gusten. Salud

lunes, 12 de enero de 2009

Sobre curiosas analogías

Hay relaciones curiosas, y al hilo de alguna que otra asociación entre conceptos, aflora muchas veces un lenguaje prodigioso. A los poetas, pongo por caso, se les supone la capacidad de resumir en un sólo verso un mundo caleidoscópico de imágenes. Un espacio en blanco puede significar un silencio, o la situación de un invidente si el escritor nos está hablando de un ciego. No ven pero escuchan. Una buena narración les puede hacer volar. Imaginar seres y espacios que sus ojos nunca verán. La lectura de los ciegos sólo es “en blanco”, palpando pequeñas prominencias tácitamente codificadas.
Cabe pensar que de esta facilidad que tenemos para relacionar palabras con imágenes surgió una comunicación íntima, prolija y misteriosa. Nuestra facultad de imaginar dio sentido al cuento, y aprendimos a recrear en nuestra imaginación lo que el escritor supo urdir mágicamente con la letra.
Viremos de camino y entremos ahora en el subconsciente de otras analogías; como por ejemplo el mundo fascinante de los colores ¿Quién de vosotros no asoció en algún momento el rojo con la violencia, con la estridencia de la sangre, o con el ardor secreto que embriaga a los amantes? Si por esta senda de las policromías nos topamos con el azul, muchos dirán de inmediato que fueron los celos quienes forjaron este color, o la percepción impresionable de algún poeta sumergido en su mundo mientras buscaba armonías. El azul es mi color, el de la rosa imposible sobre la que ya escribiera en algún cuento. La euforia de los sapos que le trovan incansables a la noche, también el nombre de la ciudad que habitan las nostalgias. Si hablamos del negro, ¿quién de vosotros, en algún momento, no lo asoció a la muerte, o al color bajo la venda que ciega los ojos del condenado, mientras las puntas de veinte fusiles arañan su aliento. También el negro es el color de la luz boca abajo, el de la oruga en su nicho, el del adúcar de la mariposa que espera paciente su primer vuelo. El rosa es el color de la confusión entre sexos. Este color es ambivalente y da mucho juego, es festivo, estridente, informal; para los conservadores de las formas un insulto. Pero también la frivolidad del rosa se opone al rigor de la llaga de Cristo, y se reconoce en el matiz que colorea el envés del sexo. Rosa es el color del tren del pasado que los años tornaron en sepia. El color de la herida que sangra cuando la lanza de la nostalgia hurgó certera en la fragilidad de un olvido.

martes, 6 de enero de 2009

MIS OJOS EN DICIEMBRE

Durante esa disolución voluntaria/necesaria de la que os hablaba más abajo (entrada anterior), a mis apetencias les dio por ir a la caza y captura de la noche madrileña. Cámara en ristre traté de obtener algunas HDR (empeño en el que estoy). Aquí os dejo el resultado de algunas de esas capturas después de sus consiguientes ajustes en el cuarto oscuro de Cámera Raw y Photoshop.

lunes, 5 de enero de 2009

DE BLOGS Y CONECTIVIDADES

A veces nuestra capacidad de observación se entretiene con algunas percepciones en las que rara vez se repara (de esto saben mucho los surrealistas). Una impresión de este tipo me llevó a pensar en el sentido de los blogs que circulan en cantidades ingentes a través de la red. Me dio por imaginar de pronto, que los blogs son algo así como pequeños mundos unipersonales que flotan en el ciberespacio con corazón propio. Un blog (que casi nunca es colectivo por más que uno se empeñe) es el portavoz de un estado de ánimo intransferible; un ágora de meditación personal cuyos soliloquios se empaquetan en archivos y se lanzan a la red a buscar los ojos del mundo, porque ¿alguien se imagina qué sentido tendría un blog sin posibilidad de viaje? Todo el esfuerzo realizado quedaría abocado a un mero amasijo de archivos encerrados (y finalmente destruídos) en las tripas de nuestra computadora; tal y como ocurría hace años, cuando lo que se pretendía comunicar sólo era posible a través del teléfono o las consabidas cartas ¡Cuántos científicos, mujeres y hombres de letras, suicidas o enamorados, habrán guardado sus reflexiones o "estados de ánimo" en un cajón que, con el tiempo, alguna mano anónima hizo desaparecer para siempre ¡Qué lástima me produce el intento fallido de la palabra que no llegó a decirse. La carpeta donde quedaron nuestras "pequeñas cosas" (como dice Serrat) y que el tiempo se llevó para siempre junto al humus de los años que fueron forjando las polillas, o la familiar carcoma que, con monótono sonido, devastaba incansable por las noches el viejo aparador! Tengo la delirante impresión de que un blog es una curiosa mutación del yo que busca prolongarse para huir de lo extinto que subyace en nosotros, conscientes de que sólo somos una breve semilla de olvido inevitable. También un blog puede llegar a ser, sin embargo, la fuerza invisible que provocó tu lágrima, cuando una de estas esferas del ciberespacio consiguió contagiarte su "estado de ánimo" mediante un verso, o logró que viajaras con una imagen, o consiguió estremecerte con una música que te cogió por sorpresa, o suscitó tus recuerdos con un simple hilar de palabras boceto incontenible de una emoción concreta; subjetiva, inoportuna o, tal vez, demasiado certera. Asumo con satisfacción que, por primera vez, el mundo está más interconectado que nunca; aunque no por ello, esta realidad esté basándose en una comunicación equilibrada en lo aconsejable y veraz en la intención. Interconectadas están también mi lavadora, la lámpara de la mesilla, mi televisión o mi cafetera, y no por eso entienden nada sobre la energía misteriosa que hace que eso sea así. Interconectada está la bala que en un mismo segundo mata a inocentes en distintos lugares de la Tierra, y no por eso saben qué es lo que ocurre en el mundo para que eso sea así. Interconectados están los cerrojos que abren y cierran las celdas de mil cárceles del mundo con diferente suerte para quienes entran o salen de ellas, sin que condenados ni absueltos conozcan realmente la oscura razón que deteminó su "suerte". Conocer no siempre es saber. Sólo sabe quien se cuestiona. Por las noticias conocemos pero no por eso sabemos más. Las noticias forman hoy un paradójico binomio: a mayor información mayor desconocimiento. Quizá en otro momento mi "estado de ánimo" se vea abocado a hablar de "calidad y finalidad de la información en nuestros días" (bonito título para un libro). Volumen de información sólo significa cantidad, pero también saciedad, reiteración sobre las mismas cosas y los mismos hechos, sin que la terca experiencia sirva para que crezcamos en lo sustancial de nuestra esencia: lo humanístico. Información puede llegar a ser, y de hecho lo es, saciedad, reiteración, hartazgo, y en su versión más negativa arcada, rutina, disolución, voluntad de desapego informativo como mecanismo de defensa ante tanta indigestión de mentira... Dije que un blog es un "estado de ánimo", aunque ya veis que a veces es también un "estado de sitio". Durante estas fiestas de carnaval y esperpento me he querido divorciar del mundo. Me encuentro en estado laxo (o eso quisiera) como mi lavadora o mi maquinilla de afeitar, y ya no sé qué es lo que más me confunde, si el trasiego de caretas que obsevo estos días junto al mecánico descorchar del cava, o el genocidio que Israel, pongo por caso, está llevando a cabo en Gaza bajo la estrella mentirosa de la Paz como testigo ¿Tuvo algo que ver la coincidencia festiva? ¿La ventana satisfecha del mundo mirándose estos días su bullicioso ombligo?, o es simplemente que los bombarderos judíos se pusieron nerviosos, o que a la conectividad de las Fiestas Navideñas y a Oriente Medio les ocurre lo mismo que a mis electrodomésticos, que desconocen la fuerza misteriosa (en este caso del odio) que los mueve ¡Qué miedo y qué asco las incertidumbres de todos los principios de siglo! Estamos en plena metáfora de Bertolt Brecht; ya sabeis: nosotros no somos negros. Mañana tocará África, algún lugar de Sudamérica o, tal vez, el continente asiático..., ¿o está siendo hoy? Temo acabar siendo negro, o padecer la misma ignorancia que mis electrodomésticos, y no llegar a entender nunca qué ocurre en realidad conmigo, las noticias, la prensa, los telediarios, internet, y este perro mundo.

miércoles, 3 de diciembre de 2008

FOTOS HDR

Estas fotos en HDR que os muestro, están recién sacaditas del horno. Las hice la semana pasada, y lo cierto es que me ha gustado el resultado final después de haberlas trabajado ligeramente en Photoshop. Ambas están hechas junto al río Jarama a su paso por la localidad de Rivas Vaciamadrid. Los cielos de esta época del año son propicios para este tipo de fotografías. Espero que os gusten.


martes, 25 de noviembre de 2008

ALGO SOBRE LA TÉCNICA HDR



HDR son las siglas que identifican a una foto de Alto Rango Dinámico. Se trata de una composición final con una riqueza máxima de matices en las luces y las sombras. No sé realmente si esta técnica debe incluirse como retoque fotográfico, o en una nueva plástica de la fotografía dentro de lo que yo llamaría "realismo onírico fotográfico", puesto que con este tipo de fotos (las que resultan ser buenas de verdad), se consigue un efecto superrealistas a merced de unos tonos limpios que, mediante un simple disparo con nuestra cámara fotográfica es hoy por hoy imposible, a no ser que a posteriori se trate la imagen con algún software ad hoc. Por esta razón, y desde la perspectiva de la fotografía convencional, una foto HDR podría decirse que tiene bastante de ensueño; de onírico. Una foto de estas características contiene una riqueza inusual de matices que la hacen única y espectacular. Los paisajes pueden llegar a ser "increíbles" (insisto en el término), aunque muchos fotógrafos "puristas" suelen denostar estas incursiones tachándolas de "desviacionismo fotográfico". A mi me gusta el HDR, y creo que a menudo la innovación en el arte abre caminos hacia otros horizontes consiguiendo una remozada validez estética. Dado lo extendido que empieza a estar esta técnica, no descarto que en un futuro las grandes marcas opten por incorporar en sus cámaras digitales algún "software" que añada como una opción más, la de poder obtener una foto HDR mediante un único disparo, con independencia de que un mejor resultado final aconseje retocarla en Photoshop, Photomatix, Qtpfsgui, etc.
Hoy por hoy, las fotos HDR se consiguen generalmente realizando tres tomas (mínimo), o cinco (para exigentes) de una misma imagen, pero con un valor de exposición distinto: Normal, más claro, más oscuro. Sólo (salvo excepción) son las cámaras réflex digitales las que posibilitan la opción denominada AEB (Ahorquillado Automático de la Exposición o Auto Exposure Bracketing). Esta opción se basa en la obtención de tres fotogramas distintos sobre un mismo plano o imagen. El disparo puede hacerse con ráfaga, aunque es desaconsejable porque el movimiento del espejo puede generar trepidación que afectaría al resultado final de la HDR.
Las exigencias que requiere el HDR son estas: tirar en RAW, un trípode sólido que evite la más mínima trepidación, elegir una ISO baja para evitar el "ruido" a la hora del procesado, un conocimiento medio/avanzado de Photoshop, y haber obtenido una buena calidad de foto.
Menciono la exigencia de Photoshop, porque ningún programa de los indicados anteriormente te ofrecerá una HDR definitiva; solamente aproximada.
Es preciso decir que se pueden obtener HDR bastante aceptables con una sola imagen RAW, aunque lo preceptivo exige hacerlo siempre con tres imágenes.
Como hacer la fotografía:
En el caso de una cámara CANON EOS (que es la mía), pulsando en la tecla menú (parte posterior de la cámara) seleccionamos el icono donde veamos la opción AEB, aceptamos con SET (botón central del dial posterior), y ahora giraremos este dial para definir la propuesta de paso en la exposición. Una vez elegido el paso, aceptamos de nuevo con SET y salimos de menú. En el panel LCD de la cámara veremos reflejado el ajuste que acabamos de realizar en AEB.
Aunque soy un novicio en la técnica, os aporto (no sin algo de pudor) algún resultado conseguido hasta ahora, aunque espero conseguir obras mejores. Que os resulte feliz esta nueva travesía con vuestra cámara, y cuidado con el HDR que "engancha" :)
Arriba podéis ver dos fotos HDR que obtuve partiendo de tres exposiciones con distinto valor de exposición (AEB). Es la localidad de Rivas Vaciamadrid vista desde una de las laderas del llamado Cerro del Telégrafo (suena a película de Western :) donde la visual es amplísima, y donde tienen lugar unos crepúsculos muy vistosos. A pesar de que la lejanía aparecía un tanto difusa, el HDR ha conseguido darles más definición. Espero que os gusten.