martes, 17 de noviembre de 2009

Entre espinos

Hola. Como hace mucho que no entro a subir cosillas, paso a dejaros una foto que hice en el Clot de Galvani, Parque Natural de Santa Pola. La he trabajado buscando la forma de hacer resaltar al gorrión sobre el fondo de espinos; "Para qué las alas cuando se vuela entre espinas...". Pero no es eso lo que parece decirse el pardal. Me costó seguirle, pero al final le pude inmortalizar; ¿alerta?, ¿ausente?, ¿vital?, chi lo sá. Hasta pronto congéneres.

martes, 20 de octubre de 2009

Revolución económica

Hola gente. Os dejo en la columna de la izquierda una reflexión sobre el panorama actual en el que estamos, y también algunos augurios sobre incertidumbres aún más crudas por llegar. Es una extensa reflexión y, a pesar de ello, he tenido que hacerla en clave de puntos y aparte debido a los muchos aspectos que toco; aún así varias cosas se me han quedado en el tintero. El momento que atraviesa el mundo en estos instantes me recuerda a lo que pudiera ser una etapa ciclista llena de repechos y falsos llanos; lo que en el argot ciclista denominan una etapa "rompe piernas", aunque en el caso que me ocupa más bien diría "empobrecimiento progresivo de la ética y el bienestar"; algo rebuscada la equivalencia, pero real. Lo dicho, a quienes les guste el debate y les apetezca leer, ahí os dejo "triguillo" para que aportéis lo que os venga en gana. Se admiten todo tipo de comentarios; incluso los más desagradables. Somos una sociedad de seres libres (juas).
Para quien quiera leer el artículo sin necesidad de descargarlo, os dejo el siguiente link:
http://content.yudu.com/Library/A1i1hw/Revolucineconmica/
Haciendo clic en la esquina que aparece doblada irán pasando las hojas. Salud

viernes, 9 de octubre de 2009

Paleta de colores

Harto de tanto cielo plano, me froté las manos la tarde del día 1 de octubre cuando observé en el cielo una luz prometedora de cara a la fotografía. Pocos sitios en Madrid tan bonitos como El Retiro para disfrutar con la visual del otoño. El sol proyectaba una luz limpia que parecía incendiar las copas de los árboles. Majestuosos los verdes y los ocres, mostrándose con un perfecto esplendor. Os dejo una pequeña selección fotográfica de ese día. Salud

miércoles, 7 de octubre de 2009

¡Enhorabuena a "alterega"!


Exactamente, y como se dice en el comentario, se trata de una cigarra o chicharra. Se necesitan ciertas dotes de observación para adivinar la identidad del bichejo, o bien, estar bastante en contacto con la naturaleza. Uno oye una y mil veces a estos insectos de la familia de los hemípteros, pero rara vez nos acercamos a ver su curiosa morfología cuando se posan en el tronco de un árbol, sobre un muro, etc. Al parecer, el ruido característico lo emiten los machos a través de unos órganos ventrales. Una vez desvelado el misterio, paso a mostraros la foto completa. La hice este verano en Levante empleando un objetivo macro. Gracias por vuestra colaboración. Seguramente volveré en breve a hacer algo parecido con otro bicho, o cosa. Salud
Datos EXIF: Cámara CANON EOS 40D- 1/60 seg./F4/ISO 400/Distancia focal 100 mm.

lunes, 28 de septiembre de 2009

Caleidoscopio de intrigas e imágenes


En este mes de octubre, el misterioso animalito nos descubre un poco más su fisonomía; segunda pista ¿Seguís sin saber de qué bicho se trata?; mal, pero que muy mal andais en esto de la cosa campestre. En cuanto alguien lo adivine, su nombre se enmarcará con todos los honores en el blog, y el bichito pasará a mostrarse; tal y como es. Salud

domingo, 13 de septiembre de 2009

Machado, poeta de la imagen


Este gran poeta, exponete tardío de la generación del 98, fue un enamorado del paisaje, del cual supo extraer visiones estéticas que hicieron la esencia de su creación y pensamiento poético. El poeta sevillano, representante del Modernismo, tenía muy clara la idea de lo que debe ser la poesía; a grandes rasgos, una constante manifestación del alma, si bien, y como dice en este poema, reniega de las formas tradicionales de la poesía que la impiden avanzar: "Hay en mis venas gotas de sangre jacobina..." El poeta se revela contra la imposición de los estilos inamovibles. En este poema que os dejo, y que es uno de los más recitados de todos los tiempos, Machado habla de él en un ejercicio de introspección lírica buscando un resultado estético. Machado renegaba de la poesía surrealista porque le parecía carente de objetividad esencial. El constante pronombre posesivo al que recurre casi constantemente en este poema, no lo utiliza como una necesidad de ensalzamiento personal; el poeta habla de él, porque evoca su infancia al mismo tiempo que hace un retrato de sí mismo. "Me encontraréis a bordo ligero de equipaje...". Esta frase es redonda, toda una heroicidad vista con los ojos del mundo actual, donde todo se basa y justifica en pos de la ostentación material. El poema está aquí miniaturizado en video. Para verlo con mayor tamaño pinchar en el icono de Youtube que aparece en la miniatura. Espero que os guste. Salud

jueves, 20 de agosto de 2009

Breve nota de verano

Han concluido las vacaciones. Mi estancia en el Levante español ha sido tranquila, aunque esta vez, por prescripción médica, he tenido que evitar al sol mucho más que otros años. A pesar de la crisis, la playa estaba a rebosar. Leí que este verano iba a ser el de las tres "Pes": Playa, Paseo, y Pipas, y no ha ido muy desencaminado el ocurrente augur a la sazón. Pero a la gente le basta con verse frente al mar, y poderse dar un chapuzón en la playa. Las jaimas son cada vez más voluminosas (o eso me parece a mí), y bajo estas improvisadas parcelas de lona, la gente se siente durante unas horas dueña de una parte de la playa, y se dispone a echar el día hasta vaciar las neveras. A la sombra de estos inventos morunos, que ya son parte del paisaje en cualquier playa, las abuelas vigilan a los nietos, mientras los hijos (y a veces ellas) se entretienen con juegos de mesa mientras beben las cervezas o los refrescos que guardan en las neveras. Hay, incluso, quienes escarban en la arena hasta hacer un hoyo en el que quepa el melón que el agua del mar se encargará de mantener a punto. A otros les da por sestear, porque el bullicio de la concurrencia les trae al pairo; es más, incluso llegan a percibirlo como una musiquilla lejana que acompasa a sus ronquidos.
Los chiringuitos los he encontrado menos concurridos que otras veces, quizás les esté bien empleado a algunos por los abusos cometidos cuando las vacas eran gordas. Olvidaron que también existe el karma en los negocios:
siempre se recoge lo que se siembra. Cuando se siembran abusos es muy fácil recoger desbandadas. Lo de "hacer el agosto" es la consigna en la que muchos se han venido aplicando de forma escandalosa. Pero este año a las vacas gordas se les han secado las ubres, y no han dado para mucho.
Retomo lo expresamente lúdico, y me olvido del sablazo que me dieron por una ración de gambas con añadido ensaladero de dudosa presentación. Ya lo dice Serrat en una de sus canciones:
no hay que confundir valor y precio. Pero los hay que no se enteran.
Algunos chiringuitos recurren a la cosa del meneíto como fórmula de reclamo, y observo como en una de estas terrazas playeras un par de jóvenes se contonean a punto de descoyuntarse. La más atrevida exhibe sus pechos lozanos al son de Michael Jackson, que este año es más moda que nunca. Los carroñeros de siempre son expertos en festejar la muerte del mito con la rentabilidad que siempre supone su revival. Continuo divagando y me pregunto bajo el sopor de mi sombrero cuánto les habrán pagado a las jóvenes animadoras, compulsivas incansables del
Thriller y otros ritmos, por sus muchas horas de inagotable cimbreo; mi hija me dice que apuesta a que no más de cinco euros la hora, y yo le digo que por ese precio no hay cuerpo que aguante semejante entrar en trance. Pero a pesar del señuelo playero, la gente no se deja arrastrar facilmente hasta la barra, ni se atreve a sentarse en una mesa por miedo a que le claven. No consumen, como mucho, la euforia de la música les lleva a compartir una cerveza. La mayoría se conforman con observar sentados desde la arena a las ninfas bronceadas que continuan danzando como posesas, émulas del inolvidable clásico de Sidney Pollack. La sensualidad y el descaro de las jóvenes gogós es una alternativa refrescante. Aún danzarán algunas horas más, probablemente hasta que el sol decline y la gente comience a desmontar sus tenderetes; luego entrará en juego la noche y el botellón colectivo, coartada de una berrea sutil inconfesable, desbordante de alcohol y testorena, sobre la que el inolvidable Camus, agudo observador de hordas y delirios, volvería de nuevo a purificarse presintiéndose una vez más inocente en medio del gentío. Es la estampa de nuestro siglo, el diseño de la nueva bandera que los tiempos nos han traído, la de la consigna nietzscheana del Carpe Diem, unida a aquella otra de Sigmund Freud: el sexo es el motor de la vida.
La España de Machado no nos queda tan lejos. Las fiestas de agosto se suceden en uno y otro pueblo, y las ventas ambulantes se pueblan de nómadas que lo han apostado todo a la cosa de intentar comer del quiosco o el mercadillo.
No me quedo a comprobar el hasta cuando de la danza y el bullicio playero, soy hombre de sol lo justo, y por lo que respecta al mar, me subyuga tan sólo su silencio, su mensaje encriptado irresoluble, ese empequeñecer en el que entro cada vez que trato inutilmente de adivinar sus contornos. Me retiro a mi Capua particular, un pequeño bungalow cerca de Santa Pola, como lo hacen las aves que veo regresar a los humedales. Las ánades comienzan a tintar las charcas de súbito colorido con sus vistosos plumajes, y el de algunos pelícanos fucsia junto a un puñado de elegantes zancudas. Reconozco cercanos sus familiares ululatos. Comienza el recogimiento, la cita puntual con los inefables ritmos del orbe, a pesar de que el sol aún se resiste a caer tras el horizonte. Mañana será otro día, forzosamente repetitivo y bullicioso, desbordante de música invisible y azulada; como una breve nota de verano que presagiara lo que en breve será, nuevamente otoño.