Este Power es por gentileza de María Jesús. A veces la belleza está más allá de lo que miramos. En fotografía suele decirse que mientras la mayoría mira las cosas, el fotógrafo las ve (yo añadiría que también lo hace el creativo). Que os guste. Salud
lunes, 15 de febrero de 2010
viernes, 15 de enero de 2010
Imágenes de nieve

Es día 11 de enero. Madrid amanece nevado, y a primeras horas de la mañana con mi cámara al hombro decido salir al encuentro de algunas instantáneas a ver si hay suerte y consigo alguna foto que merezca la pena. Insisto en las HDR y preparo previamente el ahorquillado con una modalidad creativa que nunca he usado en la Canon: modo A-DEP (cálculo automático de la Profundidad de Campo). Procuro vigilar siempre este parámetro; no hay nada más decepcionante que una buena foto estropeada porque la Profundidad de Campo que elegiste no fue la acertada. Las HDR dan más juego porque, al margen de su peculiaridad, siempre cuentas con una foto normal dentro de la secuencia que podrás aprovechar si el resultado HDR puro no te satisface.
Observo que el aire aún mantiene el ambiente en torno a cierta niebla, y por eso las distancias todavía se ven con cierto velo, con lo que la Profundidad de Campo se verá perjudicada; aún así, no espero a que la mañana avance, el sol aún está bajo y, más tarde, cuando se eleve con el paso de las horas, pueden surgir destellos indeseables sobre la nieve que desfavorezcan los disparos. Hay poca gente a esta hora de la mañana aunque, eso sí, veo a muchos fotógrafos/as con su cámara en ristre seguramente con la misma pretensión que yo.
Regreso a casa con un puñado de disparos grabados en la CF, y me voy rápidamente al cuarto oscuro digital a procesar los hallazgos (o las frustraciones). Cuatro o cinco fotos aceptables, y de esas, un par de ellas "buenas", será suficiente recompensa. Aquí os dejo alguno de los resultados. Si las fotos os llegan a decir algo, ¡misión cumplida! Salud
Regreso a casa con un puñado de disparos grabados en la CF, y me voy rápidamente al cuarto oscuro digital a procesar los hallazgos (o las frustraciones). Cuatro o cinco fotos aceptables, y de esas, un par de ellas "buenas", será suficiente recompensa. Aquí os dejo alguno de los resultados. Si las fotos os llegan a decir algo, ¡misión cumplida! Salud
martes, 12 de enero de 2010
Jaime Gil de Biedma, o la vida entre el hedonismo y el tormento
Entre tanto despliegue de efectos especiales, y "avatares" que causan
admiración por sus conseguidos visionados en 3D, aún cuando sus protagonistas se debatan en diálogos insustanciales, entra en escena una película, cuyo director Sigfrid Monleón, recrea una visión personal sobre la vida de uno de los que pudiéramos denominar "poetas malditos"; la del controvertido y poco conocido, Jaime Gil de Biedma.Es sabido que una vida sin intensidad suele ser, en la mayoría de los casos, una vida sin historia; no es el caso de este poeta nacido en la Cataluña burguesa de finales de los años veinte, que moriría el mes de enero de 1990 a los sesenta años de edad víctima del sida, o del que fuera el riesgo de su propio azar (la caída de la hoja nunca fue un buen augurio).
Más allá de la reconocida forja del poeta, Gil de Biedman fue el ejemplo de un hombre atrapado en las complejas circunstancias en las que se debatió su vida: una posición holgada, un hedonismo circundante, y una demostrada lucidez. Pero a veces la vida fácil también puede entrañar una existencia tortuosa, y en esa controversia o paradoja, Gil de Biedma se sintió atrapado, incapaz de romper las ataduras de esa trilogía perversa en la que tantas veces se sintió un ser circunstancial. A este tríptico vital hay que sumarle el peso sobrellevado de su homosexualidad nunca ocultada, en una España donde ser "maricón" era un estigma que machacaba como un rulo demoledor, sin tener en cuenta el blindaje o las delicadezas de ciertos blasones o apellidos, sometiendo a los homosexuales a una persecución sin tregua y sin concesiones posibles.
De la película puede extraerse que Gil de Biedma utilizaba la poesía como un medio para escapar de sí mismo. A un curioso heterónimo ad hoc parecen dar forma sus poemas, cuando los ecos de sus versos se convierten en orfebre que hace posible el propio espejo en el que se busca tratando de reconocerse, como quien lo hace escribiendo un diario con una necesidad íntima y urgente de decir o simplemente contar; en este caso añadiendo, además, un inequívoco rasgo estético; un "versar" que le surge al poeta de dentro, y que si bien en todo juglar constituye una parte consustancial de su propio interior, en Gil de Biedma esa pátina se muestra necesariamente vital y creadora, porque únicamente ese oficio lo hace crecer y ensancharse, aunque también lo desnude sin piedad para reconstruirse en otro yo necesario supurando los fracasos de su propia huída que, acaso, siempre presintió como una empresa imposible, limitándose a dejarse llevar hasta agotarse en la quema sucesiva de los días:Más allá de la reconocida forja del poeta, Gil de Biedman fue el ejemplo de un hombre atrapado en las complejas circunstancias en las que se debatió su vida: una posición holgada, un hedonismo circundante, y una demostrada lucidez. Pero a veces la vida fácil también puede entrañar una existencia tortuosa, y en esa controversia o paradoja, Gil de Biedma se sintió atrapado, incapaz de romper las ataduras de esa trilogía perversa en la que tantas veces se sintió un ser circunstancial. A este tríptico vital hay que sumarle el peso sobrellevado de su homosexualidad nunca ocultada, en una España donde ser "maricón" era un estigma que machacaba como un rulo demoledor, sin tener en cuenta el blindaje o las delicadezas de ciertos blasones o apellidos, sometiendo a los homosexuales a una persecución sin tregua y sin concesiones posibles.
Que la vida iba en serio
uno lo empieza a comprender más tarde
-como todos los jóvenes, yo vine
a llevarme la vida por delante.
Dejar huella quería
y marcharme entre aplausos
-envejecer, morir, eran tan sólo
las dimensiones del teatro.
Pero ha pasado el tiempo
y la verdad desagradable asoma:
envejecer, morir,
es el único argumento de la obra.
Este verso describe perfectamente al poeta. La sencillez y la brutal nostalgia que proclama lo redimen y lo ensalzan hasta rozar la música de un barro libre de toda sospecha; argamasa de un alma ingenua y al mismo tiempo lúcida. Es este poema, en cierta forma, la sospecha de que la vanidad resulta siempre algo baldío, desde cuyo vacío el poeta se ve a sí mismo como un espectador sin reacción posible. Los privilegios de clase son, a la postre, algo que acabará esfumándose por entre las mondas estériles del irremediable olvido. El privilegios de los ricos es sólo un breve salvoconducto, y el poeta sabe muy bien que ese privilegio resulta estéril; incluso incómodo, para modificar lo esencial de otros derroteros.
Sé que estoy haciendo una breve descripción de cómo intuyo al poeta, y soy consciente de que tal vez me encuentro ahora mismo susceptibilizado por los influjos de la película; como esa tremenda y última escena con un primer plano del actor Jordi Mollá, encarnando al poeta, reflejando en su rostro la decepción más extrema ¿Un guiño a "Muerte en Venecia"?
Al parecer el actor eligió hacer esta película de entre otros proyectos que le ofrecieron. La interpretación puede considerarse sobresaliente; el resto de los personajes cumplen su papel muy dignamente, teniendo en cuenta que el eje principal es el poeta. El director se ha limitado a poner foco al resto de protagonistas según el ritmo con el que se desarrolla el film, y éstos cumplen su cometido dando fuerza y forma a los imaginados paisajes de una época, y a una pequeña parte de lo que bien pudo ser su mundo intelectual, familiar, existencial y amatorio.
Quizá se echa en falta cierto detenimiento narrativo sobre algunas escenas cruciales que pasan como meros fotogramas cosidos a la trama; por ejemplo, la ausencia que muestra el poeta escuchando un discurso político una vez establecida la democracia en nuestro país. Se sabe que el poeta, de alguna manera, se sintió decepcionado con la política; seguramente, y como les ocurriera a tantos otros, esperaba algo más, o tal vez sólo lo abstraía el lúcido presentimiento de haber quemado definitivamente sus naves.
Un film, como digo, muy recomendable para quienes mantengan cierto contacto con la cultura, les atraiga el personaje, o simplemente deseen huir por un momento de ese otro mundo del celuloide tan plagado de violencia gratuita, seres interplanetarios, o magias imposibles. Esta película es, sin duda, un film que humaniza, al mismo tiempo que puede llegar a impregnarnos de cierta dosis de sana introspectiva reflejada en el azogue de nuestros propios espejos; sólo sea para recordarnos, como decía el poeta, que la vida es algo que siempre va en serio.
Si vais a verla, que la disfrutéis. Salud
domingo, 27 de diciembre de 2009
A la Cultura por la sorpresa
Ocurrió, al parecer, en el mercado de Valencia. Una feliz ocurrencia que consiguió que la gente pasara a formar parte del decorado, y para que durante la ensoñación momentánea la rutina quedara felizmente aparcada. Una forma lúdica de subvertir la oficialidad de lo "artísticamente correcto". Echádle un vistazo al video; merece la pena. Salud
viernes, 11 de diciembre de 2009
El río Duero a su paso por Soria
Alguna vez me he preguntado que sería Soria sin su río, y viceversa. Aunque los ríos suelen ser bastante armónicos allá por donde pasan, en el caso de esta bonita provincia esa comunión resulta mágica. EL Duero, en este lugar de la tierra, parece que quisiera pasar inadvertido sorteando silencioso los meandros, pero ahí está la bella hermita de San Saturio para que esa armonía no pase desapercibida a nuestros ojos y siga reclamando nuestra atención. Por si este bello conjunto: ciudad, hermita, río, no fuera suficiente, también los álamos se unen al paisaje, y la caída pausada de sus hojas en otoño pone música en nuestra memoria evocándonos, irremediablemente, los pasos por estos lugares de un grandísimo poeta andaluz nacido junto a un patio de Sevilla, al lado de un huerto claro donde recordaba haber visto madurar al limonero. Saludmartes, 8 de diciembre de 2009
Madrid en diciembre
A veces necesito buscarme en Madrid, comprobar que año tras año rebosa vida cuando se aproximan las navidades. Era un imposible hacer una foto del centro de la ciudad con un mínimo trasiego en sus calles. Madrid era esa tarde puro bullicio, y en cuanto inclinas la cámara hacia abajo te encuentras con las hordas cruzando los semáforos, o con las plazas repletas de gente donde algunos detalles sutiles pueden quedar ocultos. Imposible sacar una imagen hdr en condiciones; salvo que pretendiera sacar a la gente duplicada y borrosa como espectros, y no era el caso. Encare la Canon hacia lo alto y allí estaba el Madrid que a menudo se nos escapa. Los detalles de las alturas silentes. Las esculturas ecuestres que parecen estar a punto de saltar sobre las cabezas de la gente. El Madrid de las alturas estatuarias. Las fachadas que antes ven el amanecer y las que disfrutan más tiempo de los crepúsculos.
Os dejo esta imagen, sobre la que no me ha dolido en prenda emplear un tiempo considerable en adecentarla en el cuarto oscuro digital. Era ya tarde para que la luz desvelara el detalle de las estatuas. En esta ocasión, y a pesar de las limitaciones del objetivo, creo haber conseguido una buena claridad y un enfoque bastante preciso. A ver si os gusta. Salud
Os dejo esta imagen, sobre la que no me ha dolido en prenda emplear un tiempo considerable en adecentarla en el cuarto oscuro digital. Era ya tarde para que la luz desvelara el detalle de las estatuas. En esta ocasión, y a pesar de las limitaciones del objetivo, creo haber conseguido una buena claridad y un enfoque bastante preciso. A ver si os gusta. Salud
martes, 17 de noviembre de 2009
Entre espinos
Hola. Como hace mucho que no entro a subir cosillas, paso
a dejaros una foto que hice en el Clot de Galvani, Parque Natural de Santa Pola. La he trabajado buscando la forma de hacer resaltar al gorrión sobre el fondo de espinos; "Para qué las alas cuando se vuela entre espinas...". Pero no es eso lo que parece decirse el pardal. Me costó seguirle, pero al final le pude inmortalizar; ¿alerta?, ¿ausente?, ¿vital?, chi lo sá. Hasta pronto congéneres.
a dejaros una foto que hice en el Clot de Galvani, Parque Natural de Santa Pola. La he trabajado buscando la forma de hacer resaltar al gorrión sobre el fondo de espinos; "Para qué las alas cuando se vuela entre espinas...". Pero no es eso lo que parece decirse el pardal. Me costó seguirle, pero al final le pude inmortalizar; ¿alerta?, ¿ausente?, ¿vital?, chi lo sá. Hasta pronto congéneres.
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